jueves, 2 de septiembre de 2010

El corazon y sus figuraciones (ultima columna de german dehesa)



Germán Dehesa
25 Ago. 10

Creo que no les he contado que estoy enfermo, seriamente enfermo. Tengo cáncer, pero hasta ahora la enfermedad no me ha producido ningún dolor insoportable. Trato de vivir sobre las puntitas de los pies, pues en mis delirios, imagino que si casi no hago ruido, la enfermedad no se va a percatar de mi presencia y me permita colarme a la vida que es a donde me gusta estar. Como quien dice, mi vida es casi secreta y su único nuevo rasgo que yo detecto es la impaciencia. Así pues, no tiene ningún sentido que me saluden de lejecitos, ni que me saquen la vuelta, ni ninguna patochada de ésas. Nadie tiene idea de cuándo será la terminación cronológica de mi vida, pero calcula la ciencia médica que esto ocurrirá hacia los finales de este año. Espero distribuir generosamente entre el personal médico billetes de muy alta denominación, de modo que este plazo se vaya ampliando, por lo menos, hasta 2020. Si se puede obtener más, ahi lo dejo en manos del gobierno. Tengo mucha confianza en que nuestra burocracia acuse recibo de la solicitud en 2018, lo cual nos da margen para seguir resollando. Lo que desde ahora les puedo asegurar es que, mientras pueda yo menear la pluma y no comience a decir puros despropósitos y marihuanadas, aquí me tendrán siempre a sus canijas órdenes y a sus pies, si no les rugen, como solía decir la inmortal Borola Tacuche de Burrón.

Me molesta casi tanto como a ustedes, este tipo de artículos donde tengo que ponerle luto a mis palabras y no sacarlas a pasear para que se asoleen que es lo que a mí más me gusta; pero dibodobadito, tarde o temprano los médicos logran llevarte a sus terrenos y ahí es la de no te entumas y no le saques, manito. Por esas latitudes transito yo en la actualidad. Me entusiasma saber que, gracias al talento de sus madres, mis hijos son gente de bien, con buena orientación en la vida y totalmente a la guapachosa altura de su herencia veracruzana. Todos son estudiosos, trabajadores y con magnífica inteligencia que, donde primero y mejor se muestra es en el buen humor que los cuatro manifiestan, caiga quien caiga.

No me estoy despidiendo. Yo espero que falte mucho como para que ocurra algo tan ingrato. Como en el teatro, esto es apenas la primera llamada, primera. Ya sé cómo se las gastan los lectores de por aquí y no me sorprendería que, a la vuelta de unos días, me tope con gente que diga que, el mero día del Bicentenario me voy a suicidar en el Zócalo gritando leperadas en contra de un gobierno y de un sistema que premia cada vez más a la idiotez y no suele ser justo con la inteligencia. No, yo no voy a hacer nada de eso para celebrar o denostar a este sistema del que, por lo demás soy miembro activo y no quiero jamás dar la impresión de que me doy de baja. Lo que sin duda ocurrirá es que el sistema me dé de baja a mí, pero ése ya es otro cantar.

Voy terminando. Este artículo y sólo este artículo. Yo tengo que guardar reposo por algunos días, pero muy pronto volveré a vestir mi uniforme azul y oro y a sembrar el pánico por todas las canchas de la República. Ahí me los encontraré. Mañana nos vemos. ¿Entendido?.

¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCLXXVII (1877)

¿Alguien ha visto a MONTIEL?. Cuando lo pierdo de vista, me viene como el soroche.


Cualquier correspondencia con esta columna llena de figuraciones, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Under the big sky


Bajo el gran cielo me quedo sin habla, mirandolo, admirandolo, sintiendo lo diminuto que soy ante este mundo que gira y gira, y me quedo pensando que toda la gente que eh conocido esta bajo este cielo, toda la que me ha conocido, amado, ignorado, ayudado, mis amigos, familia, amores y ex amores todos estamos bajo esta mismo cielo y tal vez sea lo unico que nos une ahora ,y brotan nombres, y me pregunto que sera de sus vidas, y me cuestiono si pensara en mi, para llegar a un pensamiento en cuestion de segundos, que somos como nubes, que, llevadas por el viento algunas no saben su destino, algunas se unen con otras y pierden su individualidad para convertirse en una con las demas, otras el viento las desvanece,pero algunas siguen su camino hasta que se pierden en el horizonte como si supieran exactamente hacia donde se dirigen

Todos somos nubes en nuestra vida, a veces blancas, a veces grises, todas pasajeras, pero algunas se quedan lo suficiente para taparnos, o para mojarnos, para alegrarnos el paisaje o estorbarlo, todo eso es lo que cruza mi mente mientras miro al sol iluminar el cielo de color purpura rojo y naranja.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Cuantos corazones, cuantas vidas


Cuantos corazones, cuantas vidas rozamos cada dia, caminando por la calle, andando por el metro, cuantas de ellas tendran un significado para nuestra propia vida, para nuestro propio corazon, cuantas de ellas se quedaran y formaran parte de lo que pensamos, sentimos, de lo que somos, y cuantas se iran como llegaron, como una rafaga de viento que al mismo tiempo que aviva el fuego lo apaga, y seran olvidados con la misma velocidad con que llegan otros para remplazarlos y cuantos mas pasaran desapercibidos, cuantos corazones iran rotos y cuantos enamorados y cuantas vidas saldran y no regresaran y en el transcurso cambiaran y cuanto cambiaremos nosotros, a quien encontraremos, que verdades nos estaran esperando y que mentiras formaran muros que la vida misma derribara.

En cuantas vidas, en cuantos corazones al final del dia tendremos repercusion, cuantos habran latido por nosotros y a cuantos le dara indiferencia si el propio late o no, cuantas vidas nos recordaran con una sonrisa y otras intentaran olvidarnos.

Cuantas vidas y cuantos corazones en un dia.

martes, 10 de agosto de 2010

Ya no somos..



En la primera juventud uno es capaz de dar y recibir una azotaina espantosa. Pero el tiempo mina la resistencia, hasta de los mas fuertes. El tejido de las cicatrices se forma sobre las heridas continuamente. Ya ves; ahora ya no es preciso que nos peguemos muy fuerte. Basta con un gancho bien dirijido contra la cicatriz y la herida se abre de pronto, y mana la sangre.

Se ha abierto entre nosotros una especie de sima espantosa. Ya no sabemos conversar siquiera. Parece que solo queremos ofendernos mutuamente.

viernes, 6 de agosto de 2010

La luz se pierde...



La luz se pierde en la oscuridad del tiempo,
igual la vida, lo efímero alcanza renombre y
lo inmortal se desvanece a la sombra de la incertidumbre,
y se queda inerte, con miedo, hasta que este es alcanzado
por un resplandor que lo reanima y lo hace sentir mas vivo que nunca,
y con un propósito, con el propósito de alcanzar ese resplandor, esa luz
y nunca dejarla por que es todo lo que necesita para seguir existiendo.

Bienaventurados los olvidadizos..




"Bienaventurados los olvidadizos, pues superan aun sus errores"

¡Cuán dichosa es la suerte de una inocente virgen!
El mundo olvida, el mundo olvidado.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Cada orador que se acepta y cada deseo que se renuncia.